Look inside, now!

The Right Ons

Mis mil historias me retuvieron en el pueblo y no pude bajar a la ciudad para vibrar otra vez con el puro rock&roll de The Right Ons. Les había visto y foteado en una escapada a Madrid, con cuatro amigos más a los que “engañé”. Y no se arrepintieron. Me iban dando golpecitos en la espalda para decirme “Pero si son BUENÍSIMOOOSSSS!!!” mientras el escenario retumbaba con tanta energía. Si se les escucha desde casa ya se piensa “Mmmmm… los chicos prometen…” pero en directo son un auténtico desfase. Un grupo que disfruta y hace disfrutar. Un verdadero espectáculo de voces, guitarras, batería, teclado, luz y mucha mucha explosión (con algunos brindis en el escenario incluídos…¡R. eso me gustó! Jejejejeeje). Fiesta y “a vivir que son dos días”. Si queréis escucharlos en Internet, los encontraréis en: www.myspace.com/therightons

Mucha suerte en la gira, aunque ya os digo que con ese directo no la vais a necesitar.  No me dejéis perder el próximo!!!!

R&A

M.

Rythm

Bass

Joy Eslava

El asturiano

Rami

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Esto parece feminista pero no…es femenino

“El dimorfismo sexual es definido como la diferencia de formas, coloración y tamaños entre machos y hembras de una misma especie” Es una definición muy clara, ¿no? Pero sin duda lleva a algunas confusiones…

Como con el plátano. En muchos lugares a la variedad que se come frita se le llama “plátano macho”. Pero a ver, si el plato es una fruta, es que no tiene sexo. No lo tiene. Es una fruta y punto… La flor es la que tiene la parte femenina y la masculina (o una de las dos). Pero como es más grande, llamémosle macho…

Como con las conchas que encontramos en la playa con agujerito. He oído por ahí que esas son hembras…hombreeeeeeeeeee!! Claro, como tienen un agujero…pues…. Aunque eso me parece algo más lógico que lo del plátano porque el agujero está siempre en el mismo sitio y parece lógico que haya nacido así. Pero en realidad, no lo llevaba puesto, se lo hacen. En concreto, un caracolillo que con una parte de su cuerpo muy puñetera, como un punzón dentado (rádula, se llama), lo agujerea justo encima de esa cosilla blanca a la que encontramos siempre pegada la carne de los moluscos (pedúnculo, se llama). Porque así, atravesando el caparazón y rompiendo el pedúnculo, las dos conchas de su presa se abren y se la zampa. Pero como tiene agujero, llamémosle hembra…

Como conmigo. He ido viendo que diferentes características por lo que se ve propias de mi persona pueden llegar a confundir. Mi madre, por ejemplo. Va y me trae el bolso de mi prima, con un neceser de pinturas todas ordenadas mientras me dice: “Veeeesss… esto es ser una mujer y no la mochila esa llena de trastos que tú llevas” Y yo “Eing???” En el trabajo también me pasa. Un año entero cambiándonos en el puerto con la zodiac para salir a bucear y ahí nadie se inmutaba. Como mucho, un viejecito se me acercaba todo preocupado a decirme “Oye, ya sabes que el agua ahora está muy fría?? Estáis locos o qué??”. Un año entero subiendo por la rampa el carro con todos los equipos y a lo sumo algún pescador me decía algo así como “Joer, qué fuertes estáis las submarinistas…qué has desayunado hoy, niña?” Hasta aquí todo bien, todo perfecto. Nunca le había dado importancia, sencillamente, yo era alguien trabajando y ya está. Peeeero algo me hizo pensar cuando unos cuantos días esta primavera se incorporó al grupo una belleza estudiante de Erasmus… todo cambió.

Ya no podíamos cambiarnos tranquilas porque enseguida había diez tíos mirándonos embobados. La veía toda apurada y tenía que decirle: “Cambiate dentro de la Transporter, ya me cambio yo fuera”. La conclusión que puedo sacar hasta ahí es que prefería mucho más la situación de antes, ser invisible sexualmente hablando. Luego, el mismo viejecito que me advertía en invierno, esta vez se plantaba delante nuestro y soltaba un “Esas submarinistas guapaaaaaaaaaaaaaaas!!!” Hasta ahí pensaba “Jajajaja…debe ser que meterse al agua en invierno no es sexy, sino que más bien da penilla”. Al volver, cuando subíamos el carrito por la rampa, ya teníamos cuatro tíos detrás “No no no, os ayudamos, claro, faltaría más!!!!” Hasta ahí, bueno, quizás ella ponía más cara de esfuerzo o les salía la caballerosidad de golpe ante tanta preciosidad. Hasta ahí, nada me hacía pensar nada. Todo bien. Pero lo que sí me sorprendió de verdad fue un comentario de mi compañero de trabajo cuando nos pusimos a cambiarnos los tres en el aparcamiento. De repente, veo como la mira a ella, se gira hacia mi y con los ojos como sartenes me dice “Uffffff…me estoy muriendo de ganas de verla en bikini, tu no?” Me quedé mirándolo a ver si se daba cuenta de que tenía en frente a una chica (es decir, yo), pero él seguía esperando mi respuesta. Sí, sí, lo estaba diciendo en serio. Me reí…”¿Te das cuenta de que yo me río pero igual a otra le entran ganas de romperte la cara?” “Ay, sí claro, tienes razón, que tu no…”

No sé qué debe originar este otro dimorfismo sexual falso… ¿serían los cinturones de plomo que llevaba en una mano o la maza que llevaba en otra? ¿Será que cuando una mujer se mete de verdad en un mundo considerado como de hombres (no sé por qué), llega un momento en que, para que sea más asimilable, se le tiene que borrar de algún modo su feminidad? Mmmmmm….who knows… Porque para mí no se trata tanto de igualdad de sexos: yo no quiero ser igual que un hombre; quiero ser una mujer. Se trata más bien de igualdad de oportunidades. El caso es que no dejo de sentirme mujer por mucho que otros digan, pero sí que me doy cuenta de que nos queda tanto tanto camino por recorrer…quizás no todas quieran hacerlo, pero espero que algunas no podamos evitarlo.

Up


Refugees

Surveillance

Uhina

Tubillo

El norte de la Península siempre me ha flipado (S. lo sabes bien). A pesar de la lluvia. A pesar de lo mucho que digan. Y no hay nada como que te lo descubran, paso a paso. Para aceptarlo y disfrutarlo como es. Para dejar entrar una lengua que con su peculiar tzitzeo te deja una intriga. Por el placer de descubrir, de aprender, de meterte dentro cada vez más y más verdor.

En realidad, sólo se me ocurre una cosa mejor que todo esto. Sólo una cosa mejor a que te enseñen ese algo que te faltaba para dar el siguiente paso; a que te digan “Tranqui…con más agua y agua los cutbacks vendrán. Todo a su tiempo”. Sí, sólo se me ocurre una sensación mejor que cuando estás remontando alguien te reciba con una sonrisa diciéndote “cuando seas una pro, ya podrás hacer el chorrito” (jejejeje). Para mí, solo hay una cosa mejor que oír cómo te gritan “Rema con más fuerza, rema, remaaaaa!!” y te hagan sacar ese tipo de mala leche (llamémosle “mala leche B”…la “A” sería la chunga) que te hace dar un paso más.  Para ver que en realidad sí puedes hacerlo y disfrutarlo. Sólo conozco una sensación mejor que la de encontrar a alguien que en tu pasión conoce y sabe transmitir, animar,  apoyar… La sensación de la que hablo es tan sencilla y tan complicada a veces (en el Medi, muy a menudo) como notar que ya estás en ella, arquear la espalda, ponerte de pie y flotar, deslizarte, ir. Con el agua rugiendo detrás. No, aún no he podido encontrar nada mejor que sentir una ola. Y quiero más…

Con esto sólo quería decir mila esker, haundia. Mila esker, itxasoa.

Dos

Show must go on!

Últimamente doy bastantes pasos atrás mentales…y por lo que creo “casualidades”, me encuentro antiguas fotos (como ya habéis visto), antiguos escritos, mucho mucho sentir ya caducado y mucho mucho pensamiento que llegó y quizás se fue. Pero esta vez no me provoca nostalgia, ni el dolor o la impotencia de saberte en un mismo punto. ¡No no no! Me hace sacar un poco más del orgullo de quien ve que, a pesar de todo, ha logrado mucho más de lo que creía. Tu interior no sólo está más fuerte, sino también más sereno, más convencido, más libre… con más de un equilibrio que te va colocando en el punto de partida desde el que empezar a andar. Siento cómo lo voy haciendo… y cada día soy un poquillo más feliz. Ahora, sí.

Somos también lo que hemos sido…menos mal. Yo me alegro por cada una de las cosas que he vivido; si alguna de ellas no me hubiera pasado, no estaría donde estoy y tampoco sería quien soy ahora. Por eso, he decidido dejar caer por aquí de vez en cuando todo eso que tuve y que sólo conseguía sacar escribiendo. Muchas veces entre tanto papeleo antiguo he encontrado rabia; en unas cuantas dolor; en algunas pasión y en casi ninguna alegría…y qué bien me hace sentir el ver que es precisamente la alegría a quien convencí para que fuera mi musa! En definitiva, que dejo flotando por el cyberespacio mis antiguas paranas, como para liberarlas y dejarlas ir del todo. No me lo tengáis en cuenta. Mis viejas barreras, han dejado de ser algo personal. Así que ahí va la primera…. 19/04/2002.

La buena chica

“A veces parece que nada tiene la intensidad que tenía. Todo es opaco; escrito en letras minúsculas. Cada uno está en su sitio, teniendo mucho cuidado en no traspasar las barrerras de su yo. Sin travesar esos muros. Por eso tú y yo vivimos en un mismo espacio, en una intranquilidad compartida. Quizás sea sólo eso lo que me une a ti, no la moral que creía establecida en mi manera de actuar. No tu moral. Pero ha habido demasiada complicidad, demasiada unión, como para sencillamente dar la espalda a todos los años pasados. Ha habido demasiados “ni contigo ni sin ti” como para que nuestro vivir sea comprensible, como para que alguien nos pueda ayudar a entenderlo. Dime si tú puedes hacerlo. Porque para mí es imposible. Así que cuando abro nuestra puerta negra, al final de cada día, entro de nuevo y sin remedio en la órbita cementerio”

Por fin he encontrado mi Km 0

“¡Pero yo ya he visto fotos submarinas tuyas!” Sí, hace ya unos años que vengo disparando un poco bajo el agua…pero siempre sin un duro y dependiendo de la generosidad temporal de la gente acuática de mi alrededor. La cámara de mi amig@, la del centro de buceo, la del curro… dependiendo y dependiendo de los demás, algo que se me da especialmente mal. La necesidad estaba y clarísima, así que, de ese modo, no podía más. Con la ayuda de alguien ebayenco 100%, encontré una Ikelite para mi 20D, sólo le faltaba el frontal. Parecía imposible conseguirlo independiente de lo demás, pero los de Casco Antiguo me salvaron después de insistir e insistir. Riiiinggggg….!!!!!! “Oye, ha llegado ya???” “No, Laura, ya te dije ayer que estamos de mercadillo y no lo hemos pedido pedir aún” “Ah…ok….” Riiiiiiiiiiiingggg….!!!! “Oye, ha llegado ya?” “No, Laura, ya te dije ayer que no quedan en la central, tardarán unos días más”. Al final no pude evitar el: “Mira, es que creo que no me estás entendiendo…es que la necesito ya. Totalmente. Estoy viendo como el verano va llegando bajo el agua. La luz, esa luz…y yo sin cámara y sin querer pedirla más! Y la necesito ya!Siento ser tan obsesiva con esto…” “Tranquila, ojalá todas las obsesiones fueran como ésta”. Funcionó. Tengo el frontal. Tengo carcasa. Tengo cámara. Después de unos días mirándola, repasándola. Después de unos días pensando “Va, la meto a ver qué…va, pero si se ahoga…va, pruebo…pero no nonononono, que si me quedo sin cámara ahora mismo, ¿qué hago?”; decidí recurrir a alguien del que me podía fiar más que de mi misma. Primeras pruebas técnicas en la cocina de casa…

Y ya sí que no podía más. “Uretara pero vamos, ahora mismo!”. El momento de llegar a la playa con el armatoste, que era mío, por fin…es que no lo puedo ni explicar. Era como el punto donde podía empezar a andar. Hasta el léxico se me había quedado bloqueado. Sólo podía decir “AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHH!!!!!!! Mira, mira, miraaaaaaa!!!!AAAAAAAAAAHHHHHHH” Locura absoluta. Era mía. Para buscar los movimientos que llevo tanto tiempo recorriendo en mi mente en forma de disparos. Para buscar acción mía y de los demás. Para buscar movimientos fluidos. Para reflejar agua, luz, sal, azul…todo eso por lo que siento algo tan loco. En principio era sólo para probar y nos faltaba parte de lo imprescindible para estar cómodos pero para mí, la búsqueda ya había empezado… Stay tunned!!!

“…juntos, somos evolución…” (D.Macaco)

Retiro

El imperfecto

No se què vol dir això

Aaaagggg!!!

Fin de semana en la capital. Mil estímulos. Bastantes reencuentros y mucho, mucho callejeo. Todo al son de “Moving”, el último single de Macaco, que nos hacía llegar Mr. Castañón con el repeat puesto. El mismo que nos descubrió el placer de la fórmula “manta+copa de vino” en el Templo de Debod; el ají de gallina; un restaurancito escondido que recordar; lo peligroso que puede ser el couchsurfing y lo cerca que está en realidad aunque se queje de lejanía (jiji…no me vuelvas a llamar preguntando quién soy que me da un mal rollo!! Estás fataaaaal!!). Cervecita, tapitas, risas, mucha conversación y búsqueda durante el día; sosiego y el sueño más profundo que había tenido en semanas por la noche gracias a alguien que nos acomodó un lugar en su lugar (increíble cómo vas dejando tu energía donde estás. ¡Gracias!). Exposición de Julián Muñoz en el Princesa Sofía. El espacio, tan en equilibrio, parece querer detener la enorme inquietud que provocan las esculturas. También disfrutamos de una cena improvisada y de volver a sentir cómo a veces crecen contradicciones entre las pocas horas compartidas y lo a gusto que uno está con alguien. Qué pena quedarse con esa sensación de por-qué-carajo-no-puedo-teneros-más-cerca pero qué bien volver a saberme afortunada por estar rodeada de tanta gente auténtica. Que vive, que late, que transmite. Y tener el gran honor de volver a saberme querida por ell@s. Llenáis más que cualquier ciudad y por eso me viene el arranque egoísta de querer deciros “¡A callar!”, meteros en mi maleta y llevaros en mi tragín. Otra vez será…

Tots

maik&alvaro

De ésto también hubo...

Alvaro

Pinitos infantiles

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Perdiéndome en los cajones de una casa que ya no siento mía encontré las primeras fotos que tomé bajo el agua. Me acuerdo perfectamente de ese día. Debería de tener como unos diez años. Al principio del verano uno de mis amigos de la isla me explicó que había visto en una tienda una cámara de usar y tirar acuática. “¿Y la puedes meter al agua sin que se estropee? Yo la quiero”. Me pasé más de un mes guardando las dos-cientas pesetas que me daban al final de cada semana. Aún recuerdo la tienda donde la compré, en el Paseo Marítimo del pueblo. Y me pareció algo extrañísimo “Mira mamá, ¡está como metida dentro de una caja!”

Era el día y al llegar a “las rocas” con eso…furor absoluto. Uno: “Vamos a las algas de ahí, rompemos un erizo y sacamos fotos a los peces que vengan” (yo no recuerdo que alguna vez fuera capaz de romper ninguno…pero sí, lo hacíamos…). Otro: “Vamos a la cueva con la manguera y usamos la linterna dentro” (lo de la manguera y la cueva no lo explico porque ahora no sé cómo no nos matamos y si lo lee algún padre…aún me caería bronca). Pero me ha sorprendido mucho recordar cómo yo no quería sacar fotos a los peces, a las rocas, a las algas…quería sacarlas a nosotros. Ahí donde estábamos siempre; abajo. Dejar plasmados todos esos segundos que yo había visto bajo el agua tantas veces y aún ahora recuerdo. Quería que no se fueran nunca… Por eso le pedí a una de “los mayores” que se pusiera en el fondo para hacerle un retrato. Era por su pelo. Rizado y como de algodón, me dejaba siempre embobada mirando cómo flotaba en el agua. Todo suavidad, como si formara parte del medio. Recuerdo que la intenté sacar de frente…pero no me gustaba.  “Quiero hacerla contra el fondo, baja tú, yo bajo un poco y te la saco desde arriba” Desde ahí sí. Disparé. Ella siguió nadando y la veía recorrer ese fondo que conocíamos milímetro a milímetro. Disparé. Durante dos días, el jueguetito pasó de unos a otros como todo lo que alguien traía a “las rocas” (menos mal que era de usar y tirar porque siempre nos cargábamos todo). Otro tiempo más ahorrando para el revelado y poder volver ahora a esos años que hicieron que sienta verdadero amor por la isla.

No me gusta poner fotos de mí en el blog…pero éstas no la he podido evitar. En una, Kika y Ángel (hace gracia cómo no sabíamos ni que eran los plomos y nos cogíamos a lo que podíamos para aguantar en el fondo). En las otras, Meri “la bombi” (lo siento, hay cosas que no cambian) y yo, con alguien que se tiró para casi hacernos tortilla. Revueltos, todo el día en bañador, corriendo descalzos por las rocas, saltando cada vez de más y más alto, rebuscando por el fondo, inventándonos juegos de la nada (me encantaba “El Superman”!!!!!), robando las tablas de windsurf a los padres (con los brazos estirados hacia arriba a muerte para poder llegar a la botavara…cómo pesaba la vela, madre, de eso también me acuerdo!)…siempre en el agua, siempre empapados en sal. Si eso no era libertad… Mus heim de vore jaaaaaaaaaaa!!!

Pic by VeteASaberQuien

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