La isla de los piratas

La isla

La otra mañana me levanté con la isla de los cormoranes en la cabeza (bueno, así es como le llamo yo para darle un rollo pirata). Hace un tiempo acompañé a unos amigos que hacen pesca submarina con una compacta prestada. Al girar la esquina de uno de los acantilados, me quedé con la boca abierta al encontrarme con dos islotes llenos de cormoranes. Habría como unos viente en total. Recuerdo que me concedieron unas cuantas fotos desde la roca, recompensándome por haberme acercado a ellos con tanta cautela (supongo). Pero quedaron quemadísimas…y ese sitio se me había quedado en la cabeza. Por eso, el otro día decidí ir.

“Ufff…esto está a tomar por saco!!! Yo vengo a la birra de después, ¿vale?” “Ok, pues voy sola”. Pero tuve compañía de alguien leyendo en la playa. “Be careful, it’s going to be dark in a while…” “Ok. If I’m not out of the water when it’s dark night, just call to the emergency number”. “Are you serious?” “No, but if it happens, just call” Nada más entrar, ya volvía a ser feliz. Aunque me di cuenta de que mi motivación no sólo es el mar sino la gente en él, la acción, la vida… yo es que quería volver a tener los cormoranes a un palmo. Por el camino, un graffiti en una roca imposible y mares de medusas muertas y plásticos que la corriente había arrastrado hasta la costa. Ver todos esos desechos blancos  es un espectáculo algo macabro…porque unos, sencillamente no tendrían que estar ahí, y otros muy seguramente sí pero no de esa manera.

La luz se iba y contra más profundidad, más tenebroso era el fondo…más atraientemente azul oscuro. Sí, llegué a la isla de los cormoranes después de unos cuantos devaneos aleteados peeeeeeeero para mi frustración, habían sido substituídos por cuatro gaviotas algo impertinentes. Me quedé mirándolas y después de una punzada de desilusión pensé: “Uy, por lo que parece tendré que venir más veces a buscarlos…” De regreso, quizás por tener una naturaleza algo masoquista necesitaba más acción y me metí buscando espuma en las rocas donde mi mar descargaba unas ondulaciones como perezosas. “Así le doy a las aletas y me clavo unos cuantos erizos. Así, me entreno”.

Esta vez mi mente buscaba excusas para ir, no para bloquearme… qué curioso. ¿Será que una simple cajita donde meter la cámara es lo que me lleva a lo que quiero? Quizás… Casi al llegar a la playa, un cormorán apareció delante de mí. Desde la superficie, hundía y sacaba la cabeza… Me quedé mirándolo, no disparé. Porque alguien en quien creo me dijo que traen buena suerte y yo no quería capturarla en un sensor, quería guardármela dentro.

Graffities

Rompe un poco

Underwater

Wave

Moving

Foam

3 pensamientos en “La isla de los piratas

  1. Es veritat. Jo tinc molta sort gràcies a els cormorans. Tinc molta sort si. La persona en la que creus té molta sort de que sigui així, i segurament també creurá molt en tú.

  2. Kuku, doncs crec que jo també la estic començant a tenir gràcies a ells. Perquè començo a veure clar com envoltar-me del que vull i,sobretot, perquè m’adono de que tinc al costat la persona en la que crec. Només els hi puc donar les gràcies i buscar-los perquè la sort segueixi venint, que per demanar….jejejejej

    Ivan, me alegro de que te gusten!

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