Desparrames sin sentido

Soñé que un familiar me apretaba por primera vez fuerte fuerte. Y cuando le ayudaba a meterse en la cama, cuando le colocaba las almohadas, la manta, como cada vez, me iba preparando para su ida. Porque se iba para no volver. Quizás haciéndome ver que las personas no están ahí para siempre.

Soñé que de repente me encontraba delante de mi misma. Yo venía hacia mí y me detenía justo enfrente. Mirándome… Alcé la mano abierta y me lancé un bofetón. Vi como me caía a cámara lenta, con la mano en la mejilla. Vi cómo desde el suelo, me miraba. Indignada. Pero mi yo de pie sentía que me lo merecía. Y me sentí bien.

Me levanté pensando en cuando la amistad era un tesoro. En cuando aún lo es, aunque algo raro en mí de vez en cuando huya. Para hacerme daño. Para hacernos daño. Me levanté pensando en cuando erais mi familia.

A veces la vida puede volverse como un holograma. Ojo, que me gustas. Que voy a romperte. Que voy a entrar. Y que esta vez, seremos dos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s