Rasguños

LA HERMOSURA DE UN ABISMO, UNA GRIETA DE CRISTAL. Mi boca abierta y unas manos que tiemblan. Ayer se me rompió el ojo de pez en dos. Aprendí a ver qué tiene valor para mí y qué no tanto, cuando lo primero que pensé al ver esa grieta en el cristal fue: “Ahora no puedo hacer fotos en el agua”. Ahí nació el temblor.

Un tiempo sin duda de aprender a desprenderse, a vivir sencillo. He llegado al punto en que me es fácil. En esta isla, me es fácil. El tiempo se olvida, se escurre, se vive.

Y en cada rasguño… una oportunidad y un comienzo.

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Golpe de riñón

ME DIJERON QUE LA TIERRA ESTÁ ARDIENDO, que cuece, que de tanto brotar se hará espuma. El norte será sur y el sur será norte. Quizás así se vayan disolviendo las fronteras. Quizás así, con un golpe de riñón, nos atrevamos a llegar hasta el fondo.

Y mientras tanto, en cada paso te cruzas con gente que habla tu mismo lenguaje. Gente con la que no hace falta hablar para entenderse. Gente de lejos y de cerca. Gente que conoces de hace unos minutos que parecen siglos. Gente que, en lo que se considera “un rato”, ya sientes como familia.

Gente que rompe lo que esperabas, que va más allá, que te deja cálidamente desnudo.

Es como si la Tierra ahora girara más rápido… y se fueran cerrando los círculos.

Bonito

“(…) La cosa va mal, la vida le pesa
Que vivir así ya no le interesa
Que seguir así no vale la pena
Se perdió el amor, se acabó la fiesta
Ya no anda el motor que empuja la tierra
La vida es un chiste con triste final
El futuro no existe pero yo le digo
Bonito, todo me parece bonito (…)
Bonita la paz, bonita la vida
Bonito volver a nacer cada día (…)
Bonita la gente cuando que no se arrepiente
Que gana y que pierde, que habla y no miente
Bonita le gente por eso yo digo
Bonito todo me parece bonito (…)
La mar la mañana, la casa, la samba,
La tierra, la paz y la vida que pasa.
Bonito, todo me parece bonito.
Tu cama, tu salsa, la mancha en la
Espalda, tu cara, tus ganas (…)
Bonita la gente que viene y que va
Bonita la gente que no se detiene
Bonita la gente que no tiene edad
Que escucha, que entiende, que tiene y que da (…)
Bonito, todo me parece bonito (…)”

“Bonito”, Jarabe de Palo

Pase lo que pase en la tierra… una se acerca a la sal, saca cuatro fotos y todo le parece bonito.

Tenerife

UN CAFÉ DE AQUELLOS DÍAS EXTRAÑOS. Una terraza en una plaza de Gracia. Una marca de rueda de bicicleta en tus pantalones blancos. Tu cabello a medio rapar. Un “hace demasiado que no nos veíamos”. Un “no puede ser, a partir de ahora vamos a vernos más”. Un saber que era mentira. Sólo eso bastó para que me convencieras de que la fragilidad es buena… de que nos hace cercanos, nos hace humanos. Una fragilidad que quise mirar de frente. Y no me salía el llanto.

Decidí volar a una isla de ritmo absorvente donde el clima me reconoce. Donde puedo decir sin que suene incoherente que vale la pena vivir sencillo. Delante de mí, un océano de calma a pedazos, un césped, ocho palmeras, un porche de cuatro columnas de madera. El aire rojo y azul, que no dice nada. Conexión y fluir de luces que se reconocen. Paz. Creo que necesitaba esto.

Quise sin querer llenar tu pantalla con una prosa de versos flotantes que ahora quiero convertir en algo tan vanal como un diario. Para que quede marcado en algún sitio cómo va siendo llenar de verano mi invierno. Chapurreado, inevitablemente, de mis absurdos desvaríos. Porque hay cosas que nunca cambian.

Empezaré con un madrugón a medias y unas olas que de momento observé desde fuera, huyendo de conversaciones ajenas sin conseguirlo, en la Playa de las Américas, en Tenerife.