Amor de gata

A ella le gustaba mirarla caminar. Los pasos sigilosos, lentos, elásticos. El salto ágil encima del sofá, tanteándolo para buscar el mejor espacio donde encajarse, donde acurrucar el cuerpo. Su manera de compartir el espacio. Tan presente, tan clara, tan sutil. “Buenos días, princesa… gata. Gatuna”.

A ella le gustaba observar de reojo la curva del final de su espalda al arquearse en el primer bostezo. El crujir elegante de la columna, acompasada por una piel de vello casi blanco, erizado con el frescor de la mañana. Le gustaba ver su “vengo porque quiero”. Su vibrar al acercarse, su temblor gozoso, su puro ronroneo. Le gustaba rodearla y sentir cómo toda la piel parecía respirar con el gesto.

A ella le gustaba espiarla vertiendo la leche en el café. Dulcemente, con la cabeza ladeada. Le gustaba contemplarla cruzando las piernas mientras leía; moviendo distraídamente los dedos de los pies; mordiéndose la comisura del labio izquierdo cuando algo entre líneas le hacía reflexionar.

Pero había una sola cosa que ella creía poder quedarse observando horas, años, siglos. La ropa deslizándose lentamente desde su cintura al vestirse, ganándole espacio a la luz de la mañana.

“Buenos días, princesa… gata. Gatuna”.

Anna b1

Anna b2

Anna b3

Anna b4

Anna b5

Anna b6

Anna b7

Si queréis ver más imágenes de la sesión, clickad aquí

Anuncios

El otro lado del colchón

“Deja un poco abierta la puerta…que corra el aire” Así fue como entró de golpe el olor de viejos pasos. Él empezó a reseguir con el pulgar manchas de otros tiempos en el colchón. “Algunos corazones sedientos gotean… ya sabes”. Pero en la plataforma de látex, una sola forma, un único hueco apenas marcado. Como queriendo hacerle un molde a ese cuerpo tan menudo. Un solo hueco, en un solo lado. “Aunque duerma sola, nunca me acostumbro a ocuparla toda”. Al otro lado del colchón, el espacio sin marcas delataba el pensamiento de que todo llega si se le deja un lugar.

Lucha lenta de tendones. Descubrirse desnudos, hablándose. Melancolía de humo que ascendía perezosa y lánguida hasta llenar el techo. El pelo de ella llevaba meses, años, con muchos afanes enredados. Hacía tiempo que no se peinaba. Sencillamente, no le daba la gana.

“Esta noche, quédate”. Y él ocupó rincones, cafés, cenas, cines. Emociones de segunda mano. Ella creió que uno de esos días él, quizás, podría llegar a desenredarle el pelo.

“Esta noche… quédate”.

Jordi&Lorenafirma10
Jordi&Lorenafirma21
Jordi&Lorenafirma32

underwater photography

Otro post en blanco y negro. Que repetitivo. ¿Por qué no han podido poner esta vez algo con más color, menos uniforme? Aunque si lo miras bien, entre el blanco y el negro hay unas cuantas tonalidades de grises. Y así nos evitamos hablar de colores que en realidad no existen. Como el “color sandía”, por ejemplo… con lo fácil que es decir “rojo”.

Hace unos días me desperté mirando la ciudad y pensé que si tuviera varios enemigos les sentaría uno por uno en una fila. Me pararía enfrente, las piernas bien rectas, separadas lo justo como para impresionar, las manos en jarras, la mirada directa. Me pararía enfrente y les diría que quizás un día se despierten para oír cómo toda la ciudad se está riendo de ellos… y quizás algún día, sea cierto.

Siempre que voy al bosque tengo la misma sensación de perpetuidad. Perpetuidad de él, no de nosotros. Esa tranquilidad medio irónica al saber que me iré y cambiaré, sucederán hechos, experiencias, sentiré, pensaré, me agitaré. Pero el bosque seguirá casi igual por mucho que a mí me suceda. Tan perenne, tan continuo, tan fluido. Siempre pienso en que debería acordarme más del bosque cuando no estoy en él. Siempre pienso que debería acordarme, pero luego siempre se me olvida. Igual que esas rocas amarmoladas, que seguirán exactamente como las veo a pesar de que nos hayamos ido. A pesar de todo lo que nos pase. Por mucho que gritemos, alabemos, resolvamos. Seguirán igual… y es que aquí cada uno va a su rollo. Aquí, en este universo.

fotografia acuatica

Sereia de água dolce

“Andando de manhãzinha
Um cumpadre amigo meu
Se assustou com a moça linda
Que passou ao lado seu
Correndo ele veio avisar
Branco, tremeu, gritou
Você não vai acreditar
Na sereia que aqui passou

De onde ela é?
É do Bonito quem diz
É o que preciso
O rio Bonito é feliz
É o paraíso
O rio Bonito senhor
Não fica triste
Praia coberta de flor
Sempre resiste…”

Sereia de Água Dolce (Maria Bethania)

La memoria del incendio / Fire memories

[CAS] En esta zona del globo tan revuelta, los incendios de verano llegaron avivados por quien no quiere invertir demasiados recursos ni en controlarlos, ni en prevenirlos. La isla que me cobija ardió durante días, el fuego devoró también buena parte del norte de mi tierra. Impotencia. Suerte que el bosque es sabio… y sabrá crecer entre las cenizas. No sé si sucederá lo mismo con nuestra sociedad occidental, que arde sin saber para qué ni hacia donde. Demasiada acumulación de países de locos, señoras y señores.

Mientras el fuego avanzaba por el barranco que de verdad debía parecer un infierno, el aire en la playa era cada vez más denso. Y las cenizas empaparon el agua.

[ENG] In this messy area of the planet, summer fires came flared up by who don’t want to invest too many resources on controlling or preventing them. The island that shelters me burned for days, the fire consumed too much of the north of my country. Impotence. But the forest is wise … and it will know how to grow from the ashes. I don’t know if the same thing will happen with our Western society, which burns without knowing why or where. I guess we have an excessive accumulation of crazy countries, ladies and gentlemen.

As the fire progressed into the gorge that really may look like hell, the air at the beach was becoming denser. And the ashes soaked the water.

Natación sincronizada / Synchronized swimming

[CAS] Mucha Agüita estos meses. La mezcla de proyecto que vale con la sensación de estar en familia, me están haciendo imposible el desapego.

Nuestro último trabajo juntos fue en una exhibición de natación sincronizada con el Club Natació Manresa y los trajes de baño de Agüita. Ya hemos visto lo que sucede sobre de la superficie cuando las sirenas tienen ensayado un baile. Ahora nos preguntábamos, en esa harmonía de subidas y bajadas, de piernas y brazos siguiendo el mismo ritmo… ¿qué estará sucediendo debajo?

[ENG] It’s a lot about Agüita those months. The combination of a project that it’s worth and the feeling of being part of a sweet aquatic family, are making detachment impossible for me.

Our last work together was an exhibition of synchronized swimming with the Club Natació Manresa and Agüita‘s swimwear. We have already seen what happens above the surface when the mermaids have rehearsed a choreography. Then we wondered, in this harmony of ups and downs, legs and arms following the same beat … What would be happening under it?

Como pájaros volando / Like flying birds

[CAS]Le gustaba ver cómo los pájaros se posaban sin dudarlo en los cables eléctricos. Su simetría pendiendo de un hilo le daba seguridad. Saber que ese cable podía dar chisporrotazos o dejarles en un segundo cual pollos fritos… y les daba igual. Los pájaros seguían llegando, se seguían posando en el cable sin dudar. Hasta que algún giro del aire les hacía cansarse del cable (porque se cansaban de estar ahí quietos, no porque se acojonaban) y alzar el vuelo. Le gustaba mirarlos y justo en ese momento… recordarte.

[ENG] She liked to watch the birds landing without hesitation in the power lines. Its symmetry hanging on a thread make her feel secure. Being aware that cable could start sparking in any moment or leave them as fried chicken just in one second… but they didn’t care. The birds kept coming, they kept alighting on the power line without hesitation. Until a swirling air made ​​them feel tired of it (because they got tired of being there still, not because they were scared) and they flew away. She liked to watch them and just in that precise moment… remember you.